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Terapia Ocupacional

Todos tenemos la capacidad de llevar a cabo las actividades de cada día independientemente de nuestras circunstancias.

Psicomotricidad

El movimiento comienza con la vida y para ello es esencial que el ser humano tome conciencia de su propio cuerpo.

Neurorehabilitación

La rehabilitación después de un daño cerebral existe y es necesaria.

miércoles, 8 de mayo de 2013

MOVIMIENTO ORIENTADO A TAREAS


En la rehabilitación del Ictus existe el enfoque denominado "MOVIMIENTO ORIENTADO A TAREAS".

Según J.Carr y R.Shepherd (1984), el objetivo del tratamiento debe ser un reaprendizaje orientado a tareas especificas, es decir, enseñar al paciente estrategias eficaces para conseguir realizar un movimiento útil funcionalmente. El principio es simple e intuitivo: uno aprende lo que practica. Consideran al paciente un participante activo en su recuperación. En vez de tratarle, el objetivo es entrenarle. 

- Recomiendan forzar la utilización del lado parético evitando el desarrollo de estrategias compensadoras inadecuadas. 

- Proponen que los métodos de tratamiento deben ser similares a los que se han demostrado eficaces para adquirir una nueva habilidad en personas sanas. 

- El terapeuta ha de tener en cuenta la biomecánica del movimiento, las características de los músculos implicados en la acción, el contexto ambiental en el que se desarrolla y la naturaleza de los déficit asociados.

- Se modifica el ambiente si es necesario.

- El programa de aprendizaje motor utiliza 5 estrategias para enseñar y motivar al paciente:
  1. Instrucciones verbales simples y claras, asociadas si es necesario, a comunicación no verbal. 
  2. Demostraciones visuales de como realizar la tarea. 
  3. Guía manual pero evitando ayudas innecesarias y disminuyendo progresivamente el nivel de supervisión hasta lograr la práctica independiente. 
  4. Refuerzo y feedback positivo cuando la acción se realiza correctamente. 
  5. Práctica repetitiva.
El movimiento basado en la tareas no intenta normalizar el movimiento o normalizar el tono muscular (como los métodos neuromusculares) sino poner en acción todas las habilidades cognitivas, psicológicas, sensitivas y motoras del paciente y de su entorno físico cultural y socioeconómico. Después de la lesión cerebral no se produciría una dirección por centros neurológicos más primitivos, sino que existiría un intento real de compensación de las unidades operativas para realizar una tarea con un objetivo preciso. El terapeuta se esfuerza en favorecer, con los recursos disponibles, una estrategia motora dirigida a una actividad funcional y motivadora para el paciente.

No utilizan nunca técnicas compensatorias con las extremidades sanas, y el equilibrio es entrenado siempre como parte de las actividades funcionales diarias, enfatizando en que todas las condiciones exteriores o del entorno deben ser muy variadas para estimular la rápida adaptación del paciente a circunstancias cambiantes.

En la actualidad este enfoque intenta superar el concepto de organización jerárquica del SNC y explica el control de todas las conductas motoras gracias a un sistema complicado de interacciones en el que existiría un control multisistémico, ejerciendo influencias en paralelo, con vistas a realizar una tarea específica. Es decir, no sólo sería el SNC, sino también otros sistemas como el musculoesquelético y el ambiente exterior los que influirían en la conducta motriz y por lo tanto deben ser tenidos en cuenta en el tratamiento. También se intenta asociar a esta idea de organización multisistémica, los modernos conceptos sobre la teoría del aprendizaje. Se cuestiona la afirmación de "cuanto más entrenamiento mejor" y se establece que el entrenamiento es beneficioso si produce un cambio provechoso dirigido a un fin funcional que disminuya alguna de las discapacidades que presenta el paciente con hemiplejia. En el aprendizaje o adquisición de una determinada conducta motora se suceden dos fases. En la primera o cognitiva el paciente toma conciencia de dicha conducta y valora las posibilidades de cómo lograrla, ayudado por los comandos verbales del terapeuta, quien puede además introducir variaciones en el entorno para facilitar dicha conducta. Después vendrá la fase de perfeccionamiento que terminará en la automatización de los gestos entrenados y finalmente la inclusión de esas conductas en gestos funcionales más complejos, en un entorno lo más parecido posible a las situaciones reales cotidianas.

Se enfatiza la importancia de los sistemas de retrocontrol, distinguiendo el sistema de retroalimentación interno, proveniente de la actividad motora (información visual, auditiva, vestibular, propioceptiva y cutánea), que son previos a la conducta motora, y la acompaña de instante en instante, a lo largo de su ejecución; y la retroalimentación externa, verbal o no, que informa al paciente del resultado de la conducta motora relacionado con un objetivo previamente definido, donde juega un papel capital el terapeuta. Se desconoce cuándo el terapeuta debe dar esa información verbal o gestual, después de terminada la tarea (inmediatamente después o dejando lapsos de duración indeterminada), pero parece preferirse la existencia de un pequeño retraso desde la finalización del ejercicio concreto, para que el paciente pueda establecer mejor la conciencia de error o acierto y comparar entre la información intrínseca y la extrínseca.

[Desde mi humilde punto de vista, considero que no hay ningún modelo mejor ni peor que otro; cada persona necesita su tratamiento. Independientemente de lo que le funcione al compañero de al lado. Lo ideal es adaptar las diferentes técnicas que existen a las necesidades de cada uno].

Bibliografía:

1. Carr, J. - Shepherd, R. (2004). Rehabilitación de pacientes en el Ictus. 1ª ed. Ed: Elsevier

martes, 30 de abril de 2013

Confesiones de una Terapeuta Ocupacional

Me siento muy afortunada por poder tener un trabajo, a pesar de que no sea como Terapeuta Ocupacional; y con el que además estoy muy contenta. No puedo quejarme, ni tengo motivos. 

Cuando uno no puede dedicarse profesionalmente a lo que le pide el corazón, a veces, se hace cuesta arriba. Ahí es cuando uno se da cuenta de que está enamorado. Y sí, lo estoy.

Puede que parezca que tengo olvidado el Blog, pero resulta que es todo lo contrario. Como para muchos de vosotros, la Terapia Ocupacional es más que una carrera; forma parte de mi vida y de mí. A eso me refiero cuando hablo de estar enamorado de tu profesión. Cuando sacas tiempo para formarte, informarte y seguir con ella. Cuando a pesar de tener otro trabajo, sigues luchando, día y noche, por ponerte tu uniforme y dar lo mejor de tí.

Os animo a los que no podéis desempeñar vuestra profesión del corazón, que no desistáis. Que persigáis vuestro sueño porque cada vez está más cerca. Que déis lo mejor de vosotros para seguir haciendo de ella algo más grande de lo que ya es. Lo conseguiremos.






jueves, 11 de abril de 2013

Unión por la Terapia Ocupacional


El motivo de esta entrada es para clarificar cuál es exactamente la situación actual de nuestra profesión, tras el revuelo que ha generado el comunicado del Anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales, que nos afecta directamente a los Terapeutas Ocupacionales, Logopedas y Nutricionistas excluyéndonos de las profesiones sanitarias.

No cabe duda de que somos una PROFESIÓN SANITARIA; más que una profesión un arte.

Afortunadamente, el problema no es éste.

Adjunto la nota aclaratoria desde APTOCAM:

Estimados compañer@s,

Os trasladamos esta información con el objetivo de aclarar posibles dudas que hubieran podido surgir de la interpretación errónea del comunicado que en el día de ayer hicimos público, junto con el resto de las Organizaciones Profesionales de Terapia Ocupacional, además de trasladaros algunas de nuestras primeras impresiones:
  
    • Queremos agradecer, en primer lugar, las reacciones y la movilización de todo el colectivo en el día de ayer que creemos pone de manifiesto un sentimiento mayoritario de apoyo al comunicado difundido por las Organizaciones y por ende al trabajo desarrollado por éstas en la defensa de la Terapia Ocupacional.
    • Nos gustaría transmitir también la necesidad de mantener una posición prudente, coherente, organizada y una defensa de nuestras reivindicaciones bien argumentada y seria, para que éstas sean adecuadamente recibidas y alcanzar así el objetivo que todos buscamos.
    • En este sentido, pedimos al colectivo que sea paciente, pues las Organizaciones de Terapia Ocupacional están trabajando en un conjunto de acciones a diferentes niveles que pretenden ser coordinadas y de las que informaremos y haremos partícipes a tod@s en el momento en que estén adecuadamente definidas.
    • Nos gustaría aclarar que el Anteproyecto publicado, tal y como se explica en el comunicado, NO establece la pérdida de la condición sanitaria de la Terapia Ocupacional, pues dicha condición está ya reconocida en la Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias.
    • Sin embargo, SÍ realiza una diferenciación entre las profesiones que recoge la LOPS, al no reconocer la necesidad de la Terapia Ocupacional de ser una profesión de colegiación obligatoria, al igual que ocurre con el resto de colectivos. Esta cuestión nos posiciona en una situación de desigualdad e indefensión respecto al resto de profesiones de la familia sanitaria, y atenta contra los esfuerzos históricos de nuestro colectivo para la creación de Colegios Profesionales en todas las Comunidades Autónomas y el Consejo General de Colegios a nivel Estatal.
    • Queremos recordar que los Colegios Profesionales son entidades que, además de velar por los intereses de un colectivo con mayor capacidad jurídica que una Asociación, son herramientas esenciales en el control de aspectos tan vitales para una profesión como son: el intrusismo, la publicidad engañosa, la competencia desleal, la deontología profesional, las malas prácticas o negligencias y, por ende, velar por  la calidad de los servicios que se prestan a  los ciudadanos.


Seguiremos reivindicando, por tanto, la inclusión de la Terapia Ocupacional entre aquellas profesiones consideradas de obligatoria colegiación, basándonos en los mismos criterios establecidos en la LOPS que han servido para que el resto de profesiones resulten así consideradas.

Os facilitamos los enlaces a información de referencia:

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Sigue siendo fundamental el apoyo de todos nosotros puesto que sin Colegio estaremos igualmente desprotegidos; y ésto repercute directamente a nuestros pacientes.

Trabajar por la Salud de las personas es una de las mejores cosas que pueden pasarte en la vida; aunque a veces (demasiadas) no van acompañadas de buenas noticias. Poder ayudarles, poder estar y poder trabajar con ellos para que vivan la vida al máximo, creo que son motivos suficientes para seguir luchando.

"Me pides muchacho aclare tus dudas
que como fantasmas, te acosan y apuran.
Seguro que esperas respuestas maduras
que alumbren a giorno tus sombras oscuras.
Sé bien lo que quieres y ansío ayudarte,
porque esas dudas remozan mi sangre
ya que fueron mías al recién graduarme,
algo, poco o mucho, tengo que brindarte.
La ruta es muy larga, casi inalcanzable,
es siempre exigencia, permanente darse,
pensar en los otros, comprender, amarles,
sentir sus dolores, sufrir en su carne.
Ser timón y guía en cada percance...
Calmante de angustias, dolores o hambre,
curioso obsesivo que explora incesante
el cuerpo, la psiquis, el mundo o el aire, 
sin renunciar nunca a beneficiarles.
Que el fin del balance no pueda acusarte,
que tu meta sea siempre un semejante:
sin nombre, sin cara, al que te entregaste
con toda tu ciencia, tu atención y tu arte..." 
(Antonio A. Lara)



domingo, 10 de marzo de 2013

La Terapia Ocupacional NO es un entretenimiento


No es la primera vez que leo o escucho que los Terapeutas Ocupacionales nos dedicamos a entretener a la gente. Somos "los del bingo", "los de las manualidades", "los de las cestas", "los del macramé", etc.

Ya no sé si somos nosotros, vosotros, ellos (quién sea), pero se sigue pensando y da lugar a confusión ya no sólo en la sociedad sino en el propio ámbito Sanitario como "los fisios de la mano".

Desde mi humilde opinión considero que no hace falta sacarse una carrera universitaria de 3-4 años para adquirir conocimientos en "cómo distraer". Con un poco de imaginación y creatividad, incluso sin eso, puede hacerse sin ningún problema. De hecho, ya os estoy entreteniendo, y una entrada como ésta se aleja bastante de esa labor en la que nos etiquetan.

Soy consciente de que todavía se ven a algunas personas mayores en residencias coloreando dibujos de niños de 3 años o haciendo puzzles de animales.

Sí, me duele. 

Por eso estoy aquí, porque como cada profesional, siempre quieres lo mejor tanto para tu profesión, como para las personas a las que te dedicas en cuerpo y alma. Esa es nuestra motivación; ellos. 

Podría explicar lo que es la Terapia Ocupacional a modo de clase, pero eso ya se ha hecho en varias ocasiones y nos siguen llamando de la misma manera. 

Os invito a debatir e intentar aclarar las dudas existentes a cerca de esta profesión. Me gustaría saber qué os hace pensar que nuestra labor consiste en distraer o mantener ocupadas a las personas para que hagan algo como si estuviesen en una sala recreativa.

Gracias de antemano.

domingo, 3 de marzo de 2013

Que no cunda el estrés

La mayoría de nosotros considera el estrés como sinónimo de "no poder más".

A día de hoy, el estrés aumenta el riesgo de padecer problemas cerebrovasculares, cardíacos, digestivos, cutáneos, psicosociales; en definitiva, puede afectar gravemente a la salud.

Dicho ésto, cabría pensar que el estrés es algo negativo; y que sería conveniente deshacerse de él, ¿o no?


El estrés en sí no es malo; se trata de una respuesta adaptativa, un mecanismo de defensa de nuestro organismo: NOS SALVA en determinadas situaciones; como cuando cruzamos por la calle y aparece un coche de imprevisto; automáticamente, paramos. Sin dicho mecanismo, es decir, sin estrés, no podríamos vivir. Es como un salvavidas. El estrés se convierte en algo negativo cuando se prolonga en el tiempo.

El cerebro es un detector de amenazas. Es como el antivirus de un ordenador. Nos ayuda a localizar las situaciones de peligro y prepara al cuerpo para hacer algo al respecto.

Como sabemos, hay dos sistemas que trabajan por debajo de la consciencia dando lugar al Sistema  Nervioso Vegetativo o Autónomo. Esos dos sistemas o ramas son:



- Sistema Nervioso Simpático


- Sistema Nervioso Parasimpático             


Nunca actúan de manera aislada; sino que intentan equilibrarse. Cuando predomina el Sistema Nervioso Simpático es cuando nos vemos ante una situación en la que necesitamos energía, porque hay un peligro o un desafío importante. Automáticamente salta la alarma y el cuerpo se transforma: las pupilas se dilatan para ver mejor, el cerebro lleva sangre a los músculos que se tensan, aumenta la presión sanguínea, el estómago y los riñones dejan de trabajar; se contraen los capilares de la piel puesto que el cerebro quiere minimizar la pérdida de sangre en caso de herida. Estamos pálidos y cambia la temperatura; empezamos a sudar más y aumenta el ritmo cardíaco. Finalmente, estamos preparados (si fuese necesario) ¿para qué? ¿Nos persigue un león o algo similar? 

Cuando se activa fundamentalmente el Sistema Nervioso Parasimpático ("para el Simpático") es momento de recuperación; de descanso.

Lo ideal sería activar sólo el Sistema Nervioso Simpático cuando estemos verdaderamente en alerta; porque gasta mucha energía y deteriora la salud el tenerlo en funcionamiento de manera sostenida.

Ser presas del estrés tiene un impacto directo en el corazón haciendo que trabaje el triple; además esa hiperactividad del Sistema Nervioso Simpático dificulta la generación de linfocitos que nos protegen de  bacterias, virus y tumores.

Cuando tenemos estrés se elevan en el cerebro los niveles de neurotransmisores como el cortisol, que en grandes cantidades en sangre repercute en la memoria.



"El lóbulo frontal es al cerebro lo que un director a una orquesta: coordina y dirige las otras estructuras neuronales del cerebro en una acción concertada" (E.Goldberg)

El estrés daña las conexiones neuronales entre el córtex prefrontal o "Director Ejecutivo del Cerebro" y el resto. Influye en su plasticidad perdiendo la actividad, y por lo tanto, provocando la muerte de las neuronas. Cuando estamos expuestos a una intensa carga física o mental, el cerebro se desvía de su circuito ejecutivo (más desarrollado y más racional) y comienza a usar otros más primitivos. Si seguimos esta dinámica permanentemente, el estrés se apodera de nosotros.


Es evidente que la situación actual que vivimos todos es muy compleja, no cabe duda de que es así; pero debemos gestionar el estrés y controlarlo o acabará con nosotros.

Vivimos como si nuestro cerebro fuese un ordenador y las tareas que queremos realizar fuesen las pestañas que tenemos abiertas. Queremos hacer mil cosas a la vez y en realidad, no llegamos a desempeñar ninguna.

Hay que dominar al estrés, no al contrario. Es de suma importancia organizar nuestras tareas y darle la prioridad que tienen. 



Parte del estrés que tenemos radica en nuestro enfado con la vida, con la realidad que vivimos.

"No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio" (Darwin)

Las cosas son como son. Hay que aceptar la realidad. El cielo seguirá siendo azul, nos guste o no; y por eso la vida no es ni peor ni mejor, simplemente es.

"Si siempre hacemos lo mismo no podemos esperar resultados diferentes" (Einstein)
Cuando una persona se siente absolutamente incapaz para hacerle frente a un reto o a una situación que se le ha presentado en la vida, suele ser porque existe una creencia limitante. Siempre hay un camino; aunque haya casos que no lo resuelva perfectamente, pero sí nos ayuda a encontrar una respuesta.

Pasamos gran parte de nuestra vida quejándonos, reaccionando, en vez de resolver y solucionar los retos que se nos presentan en cada momento. Tenemos muchos automatismos de los que no somos conscientes. Podemos cambiar el foco de atención desde nuestro interior, utilizando un lenguaje y un pensamiento positivo. En vez de preguntarnos: "¿Por qué a mí?, ¿qué he hecho yo para merecer ésto?, ¡yo no sirvo para nada!"; nos ayudaría el decir: "¿Qué soluciones puedo encontrar?, ¿qué puedo hacer yo al respecto?, ¿a quién puedo pedirle ayuda?, ¿qué puedo decirme a mí mismo para salir adelante?

¡Cuidado con las frases que nos decimos a nosotros mismos! Hemos de aprender a elegir nuestros pensamientos tal como escogemos la ropa cada día. Las palabras no se las lleva el viento, sino que crean profundas realidades

Intentemos sacar de cada instante un aprendizaje; un mensaje positivo. En la actualidad que vivimos, si valoramos la crisis como una oportunidad para desempeñar un cambio fundamental en nuestra perspectiva, dicha crisis nos ayudará a explorar nuevos campos. Si por ejemplo estamos esperando una cola para comprar el pan; ¿no sería mejor reflexionar a cerca de que quizás necesitamos más paciencia en vez de irritarnos y acordarnos de la familia del panadero? ¿El disgustarnos va a acelerar la cola?. De igual modo, si tenemos que subir a un quinto piso sin ascensor no lo subiremos igual si nos decimos y pensamos: “qué horror, qué cansancio, no hay quien lo suba” que si nos decimos: “voy a hacer como si fuese fácil, como si no costase, voy a llegar arriba”


Lamentablemente no nos tomamos en serio los periodos de descanso. En momentos de transformación y de cambio necesitamos que el organismo se recomponga. Descansar no es una pérdida de tiempo; es una necesidad. No tenemos que sentirnos culpables ni avergonzados. El descanso es como el sueño. Cuando una persona no duerme, afecta a todos los niveles que ya hemos mencionado anteriormente. 

Es fundamental, y me atrevería a decir, obligatorio, dedicarnos unos minutos; lo que los italianos llaman "Dolce Far Niente". Dar un simple paseo… escuchar un poco de música…cerrar los ojos…hacer algo para recuperarnos. Parece que hasta alguien no nos dice: "te mereces un descanso", no lo llevamos a cabo.

El trabajar de más a altas horas de la noche es contraproducente al funcionamiento del cuerpo. Si una persona no busca estos periodos de descanso, automáticamente el cuerpo se resiente.


Tenemos que aprender a observarnos y escucharnos . A entender por qué. El cuerpo tiene su modo de expresarse; es sabio y nos avisa cuando algo no le está sentando bien. De la misma manera que cuando tomamos algún alimento en mal estado, automáticamente, nuestro cuerpo lo expulsa.  

El dolor, los calambres, el cansancio, la fatiga y la tensión son el lenguaje que nuestro propio organismo emplea para comunicarse con nosotros. Debemos aprender a escucharnos, descifrar lo que nos está diciendo y ponerle remedio. Respeto enormemente el beneficio de un fármaco, pero en muchas ocasiones, como ante un dolor de cabeza tras una fuerte jornada laboral, es una manera de decir al dolor: "¡cállate!", pero esa dolencia sigue ahí, intacta. Relajarse, hacer ejercicio, hablar con esa persona, dedicarse un tiempo para DESCONECTAR haciendo aquello que más nos guste, nos da bocanadas de aire limpio y fresco; nos renueva.

Para que el estrés no nos juegue una mala pasada, debemos estar atentos.


La ciencia nos dice que existe un impacto directo entre los estados emocionales y la salud.

Hay que intentar no preocuparse por aquello que no podemos cambiar y lo que sí, ponernos en marcha para vivir más tranquilamente y disfrutar de cada día.

“La sabiduría es el arte de aceptar aquello que no puede ser cambiado, de cambiar aquello que puede ser cambiado y de conocer la diferencia” (M. Aurelio)

Bibliografía:

1. Lupien, S. Par amour du stress. Ed: Diffusion de la connaissance
2. Alonso Puig, M. (2010). Reinventarse. Tu segunda oportunidad, 12ª ed. Ed: Plataforma.
3. Campillo Álvarez, J.E. (2012). El mono estresado. Ed: Drakontos