
Me siento muy afortunada por poder tener un trabajo, a pesar de que no sea como Terapeuta Ocupacional; y con el que además estoy muy contenta. No puedo quejarme, ni tengo motivos.
Cuando uno no puede dedicarse profesionalmente a lo que le pide el corazón, a veces, se hace cuesta arriba. Ahí es cuando uno se da cuenta de que está enamorado. Y sí, lo estoy.
Puede que parezca que tengo olvidado el Blog, pero resulta que es todo lo contrario....